



![]() | > Pataletas infantiles. Si tenemos un hijo pequeño seguro que alguna vez nos ha montado alguna pataleta, ¿cómo debemos responder ante ella?. Las pataletas pueden utilizarlas para mostrar su enfado, otras para tratar de conseguir algo, tal vez para proteger sus pertenencias, o simplemente para llamar la atención del adulto, porque aún no saben cómo pedir lo que quieren o necesitan. Cuando coja una rabieta, no hay que responder con ira, pero tampoco ceder a sus deseos durante la misma, para que no se convierta en la manera de conseguir sus objetivos. Podemos hacer algo que le distraiga, de forma que se eviten enfrentamientos innecesarios. Y en cualquier caso permanecer cerca de él lo más calmado y firme posible. Si lo que ha hecho es responder de forma agresiva, hay que hacerle saber de manera firme que no es la conducta adecuada, que a la otra persona le ha dolido y que no se le va a permitir hacerlo más. Tras un breve periodo de reflexión para que pueda calmarse, hay que permitirle tener una conducta reparadora (dar un beso, ayudar a curar al compañero, etc.) Y siempre elogiarlo cuando no use la rabieta o las conductas provocadoras para conseguir lo que quiere. Los límites son imprescindibles Independientemente de cómo se reaccione ante este tipo de conductas, es indispensable poner previamente límites. Poner límites no significa decirle continuamente lo que no puede hacer, sino la forma correcta de actuar, siempre de acuerdo ambos padres para evitar la manipulación por parte del niño. No podemos exigirle aquello que nosotros no hacemos. Y siempre fomentar el diálogo, el razonamiento y el establecimiento de normas como vías para solucionar los conflictos. |